Chile       Guide  |   Interviews |  Videos |  Partners   |   Picture


Name: Eduardo Vial Ruiz-Tagle

Sector: Agriculture

Position: Director Ejecutivo

Place Interview: Santiago de Chile

Company: CONAF (Corporación Nacional Forestal)

Date: 2011-10-04

La Corporación Nacional Forestal (CONAF) es la institución dependiente del Ministerio de Agricultura encargada de administrar la política forestal de Chile. Nos gustaría que nos comentase, brevemente, las funciones y ejes de acción que se lleva a cabo desde CONAF.

- Hay tres funciones básicas que hace CONAF: una es fomentar, controlar y fiscalizar todas las leyes forestales, que en Chile son leyes muy prácticas, ya que fomentan la actividad de plantaciones forestales y del bosque nativo.

También la CONAF se hace cargo de todo lo relativo al trabajo y manejo del fuego. Tenemos el registro de las quemas agrícolas como prevención de los incendios forestales para que no se transformen en incendios forestales y el combate contra incendios forestales. En definitiva, toda la actividad de incendios forestales se hace en esta institución.

La tercera función corresponde a la administración de las Áreas Silvestres Protegidas, respecto a la biodiversidad y conservación.

Pongamos un ejemplo práctico: si yo tuviese una empresa de celulosa en Francia, y estoy evaluando venir a ubicarla a Chile, ¿tengo que recurrir a Ustedes para que me hagan un impacto ambiental acerca del terreno donde quiero localizar mi empresa?

No. Probablemente Usted tenga que venir antes, en una etapa previa, a ver si existen los recursos forestales necesarios para sustentar la materia prima de una empresa de celulosa. La CONAF está a cargo de llevar el catastro forestal del país. Si ustedes quieren averiguar cuánta madera hay, cuánto bosque hay, dónde están ubicados esos bosques, nosotros somos con quienes tienen que hablar. Este catastro es de dominio público, y es de carácter vegetacional. Aparece región por región de Chile, qué bosque nativo hay, qué bosque de plantaciones existe y sus respectivas características. Me gustaría destacar que no es un inventario, sino un catastro. Un inventario lleva volumen y otras medidas, en cambio un catastro es sólo superficie. Resumiendo, esto es lo primero que debe saber un inversionista: “¿dónde puedo instalarme?” y “me voy a instalar donde haya materia prima”.

Otras cosa que también es importante que sepan es que en Chile, a diferencia de muchos países, la propiedad de los bosques es privada, con la única excepción de las Áreas Silvestres Protegidas, pero al ser zonas protegidas ésas no se pueden destinar a uso productivo. En Chile, los bosques, por el contrario de muchos países como Finlandia o Canadá donde son propiedad del Estado y se entregan mediante concesiones para los inversionistas o para aquellos que quieran hacer uso industrial de los mismos, aquí es privado. Por lo tanto, nosotros, desde CONAF, podemos dar toda la información, todas las facilidades, los contactos, etc., pero en definitiva va a terminar siendo una relación entre privados la que permita asegurar un abastecimiento.

Entonces, ¿ustedes pueden facilitar la información sobre ¿a quién pertenece determinada hectárea? ¿Cuáles son las medidas de fomento a la plantación?

Sí. Podemos hacer una aproximación a ello también. El rol nuestro es fomentar que los propietarios del sector privado, que tienen tierras de aptitud forestal sin vegetación, puedan plantar. A nosotros nos interesa que haya más plantaciones en el país, por lo tanto hay leyes que fomentan ello, e incluso el Estado pone un bono importante a la primera plantación. Es una ley que está operando hace 40 años en Chile, con la cual ya se ha formado un patrimonio de forestación, de plantaciones importante.

Nos gustaría que nos hablase más concretamente de esta ley de ayuda a la forestación.

Es el Decreto Ley 701 sobre Fomento Forestal, que ha tenido varias modificaciones. En pocas palabras, significa que el Estado está dispuesto a devolver una parte considerable del costo de plantar, dependiendo del tamaño de la empresa: si son pequeños propietarios hasta un 90%, si se trata de una empresa más grande llega hasta el 50%. Hay que tener en cuenta que el suelo debe ser de carácter forestal y sin peligro de erosión o en procesos de degradación. En estos casos, el Estado pone dinero al propietario de la tierra para que pueda hacer plantaciones. Con eso, el propietario se está comprometiendo a que esa superficie siempre va a tener bosque. Por lo tanto, cuando llegue la época de corta, el propietario va a cortar, pero está obligado a volver a cultivar. Esta obligación es para siempre, a no ser que él quiera hacer una interrupción del proceso, y destinar esa tierra a, por ejemplo, un cultivo de viña. En ese caso, tendría que devolver al Estado la bonificación, con los reajustes en forma de intereses. Estos son casos especiales, pero han ocurrido. En definitiva, este bono es para incentivar y promover la plantación en tierras que están en algún proceso de degradación o que estén con cubierta vegetal.
Por otro lado, tenemos otra ley para regular el bosque nativo: la Ley N° 20.283 sobre Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal. En primer lugar, hay que decir que el bosque chileno, en general, ha sido bastante degradado en el tiempo, a pesar de que nosotros hayamos fiscalizado la tala rasa. Pero sacar los mejores árboles de a poco, ha dejado hoy un bosque degradado. El Estado también pone dinero a quienes son dueños del bosque nativo y quieren hacer un manejo silvícola para mejorar el estado y salud del mismo, con el objetivo de lograr que haya regeneración o bien desarrollar alguna actividad productiva, para lo cual se entregan bonificaciones según una tabla de costos.

¿Cuál es el presupuesto asignado para ambas ayudas?

En el caso de la ley de plantaciones, es a través del Tesoro Público. Por lo tanto, se le paga a todos los que se acogen. No hay un concurso. En el caso del bosque nativo, si hay un fondo fijo ascendente a 8 millones de dólares, por lo que los interesados, que son dueños de predios con bosque nativo, postulan con sus proyectos. CONAF revisa que el procedimiento silvícola se esté cumpliendo, y entonces aprobamos la cancelación de los bonos.

¿Cómo puedo solicitar estas ayudas? ¿A través de CONAF?

Así es. Hay todo un procedimiento, una presentación de plan de manejo que debe ser aprobada, y a medida que se van realizando las tareas, se va cobrando. Resumiendo, estas dos leyes, el Decreto Ley 701 y la Ley 20.283, son los dos principales cuerpos legales que tiene el sector forestal para incentivar el trabajo dentro del bosque de forma sustentable.

Usted nos ha comentado que la propiedad de la tierra en Chile es de carácter privado. ¿Qué vías tengo para poder adquirir hectáreas de cultivo?

Como la propiedad es privada, para un inversionista que viene a invertir industrialmente a Chile en alguna actividad forestal, deberá inevitablemente suscribir acuerdos con propietarios o comprar tierras. Esto es un impedimento bastante grande, porque significa que se necesitan capitales bastante altos, y la tierra en Chile está muy atomizada en pequeños y medianos propietarios. Por lo tanto, yo diría que no es fácil para un inversionista asegurar un abastecimiento. Tendría que ser a través de un convenio con muchos pequeños y medianos propietarios o bien comprar tierras para una actividad cuyos réditos se obtienen a largo plazo.

Nosotros, en algunos casos, hemos realizado mesas de trabajo entre dueños de tierra e inversionistas. Le voy a poner un ejemplo: una de las alternativas que hemos estado promoviendo es que pueda haber inversiones en plantas de generación eléctrica en base a biomasa. Creemos que el bosque nativo chileno tiene un volumen muy importante, y en estas intervenciones de manejo que se necesitan hacer para rejuvenecer el bosque, sale mucha biomasa, mucha leña, mucho material combustible. De ahí que hemos conversado con empresas interesadas en el tema, mostrándoles a través del catastro dónde están las áreas con potencial. En este contexto, hemos promovido el diálogo con los actores del sector. No es un trabajo sencillo: podemos guiar al inversionista, pero en definitiva el trabajo lo tiene que hacer él.

¿Diría Usted que la generación de energía en base a biomasa es una de las oportunidades más atractivas para invertir en Chile?

Respecto al tema forestal, yo te diría que sí. El potencial más fuerte que yo veo radica en la generación de energía, porque además Chile tiene un problema de generación de energía, que no es menor. Tanto el Ministerio de Energía como CONAF están interesados en que este recurso se use: si hay inversores dispuestos a evaluar un proyecto de generación de energía en base a biomasa, el Ministerio y nosotros vamos a dar el máximo apoyo. Hay una oportunidad importante.

Por otro lado, creo que hay menos alternativas en los rubros mayores. Tal vez haya espacio en el tema celulosa, debido principalmente a que se necesita mucha superficie. Nosotros hemos estimado que no queda más de un millón y medio de hectáreas por plantar en estos suelos que se pueden plantar, y estos suelos  están muy atomizados en pequeñas propiedades en los casi 400 kilómetros que se podrían usar, entre las regiones de O’Higgins y Los Lagos. Quizás hay una única oportunidad en negocios en los que se pueda involucrar a comunidades indígenas. En este sentido, puede haber un campo que no se ha explorado del todo, especialmente concentrado en la Región de La Araucanía, donde se encuentra una gran cantidad de superficie, de bosque o por plantar en manos de comunidades indígenas. Con ellas estamos haciendo un estudio en estos momentos, destinado a que participen en un proyecto de celulosa -por ejemplo- o un proyecto mayor, poniendo las comunidades indígenas la tierra, la mano de obra, y que inversionistas aporten con el proceso industrial.

Por último, ¿hay alguna posibilidad de inversión privada en la protección de los ecosistemas de Chile?

Respecto a esta materia, tenemos que distinguir tres áreas: los incendios forestales, el combate contra la desertificación y todo lo que podamos hacer en el cuidado de suelos contra la erosión. Las inversiones privadas que puedan llegar a estas áreas tienen que tener una finalidad probablemente motivada por algún incentivo de servicio ambiental. De hecho, se han acercado algunas empresas importantes para proponer algunas actividades. Por lo tanto, los que quieran participar en este nicho tienen que ser empresas o personas que quieran y/o necesiten un servicio o una compensación ambiental. El papel de CONAF, en este caso, sería realizar un plan junto a ellos, e incluso podríamos tener un rol más activo de acuerdo al beneficio social y ambiental del proyecto.



Ethiopian Airlines
www.winne.com www.nomadplaza.com www.ebizyou.com www.ebizafricareview.com